jueves, 7 de octubre de 2010

Pensando en la Misión desde la Paz y la Reconciliación

En primer lugar agradezco esta invitación y me alegra compartir con muchos de ustedes nuevamente que nos acogieron por cerca de tres años como parte de la PC (USA) en este país.

No es fácil en estos momentos compartir sobre la misión de la iglesia en una perspectiva de incidir por la paz y la reconciliación. Esto en razón que en mi país parece que está triunfando una lógica que la paz se puede lograr con una estrategia militarista que se ha venido aplicando de manera continuada entre los últimos gobiernos de Colombia y los Estados Unidos.

Por otra parte el conflicto en mi país pierde interés de la comunidad internacional, de muchas iglesias y organismos ecuménicos de cooperación que en los últimos años han estado concentradas en cómo dar respuesta a la crisis económica que estamos viviendo en el mundo. Estos dos aspectos soportan la siguiente reflexión con los desafíos que les propongo.

Planear la misión en medio la crisis económica con una lógica des mercantilizada
Tenemos que reconocer que las crisis económica ha afectados a todos las personas y se ha sentido en todos los países. Esta crisis es una de las razones que nos tiene revisando la misión y el funcionamiento de nuestras iglesias y organismos ecuménicos en todas partes. El asunto es que para responder a esta crisis y permanecer fieles a Dios no podemos hacerlo desde la lógica económica con la cual funciona el mercado. Nuestra costumbre general es que necesitamos asegurar los recursos económicos para hacer misión pero hoy estos recursos no los tenemos garantizados y los que teníamos se han reducidos.

Ante esta situación la tendencia es a reducir la misión en todos los ámbitos y pensar en cómo conseguir recursos para seguir adelante con el llamado que Dios nos está haciendo. La pregunta es ¿Cómo hacer misión sin poner como primera condición que tenemos que asegurar los recursos económicos? Creo que no hay respuesta o recetas. Tenemos que intentar desarrollar experiencias donde tratemos de romper con esta lógica y les comparto una: El CNI y CWS de Estados Unidos acabaron de hacer una visita a Colombia para mostrar solidaridad a los desplazados y fortalecer la incidencia por la paz en la región. Esta visita casi no se realiza ya que no teníamos los recursos para recibir a la delegación en hoteles en nuestros países. Ante esta falta de recursos garantizados los líderes de las iglesias en Colombia ofrecieron recibir a la delegación en sus casas. De esta forma La visita se realizó sin tener los recursos garantizados. Hoy después de la visita tenemos expectativa de fortalecer relaciones entre iglesias y organismos ecuménicos de América Latina y Estados Unidos en un trabajo conjunto de solidaridad con los desplazados, los migrantes y la paz en Colombia.

Pero no es fácil tener experiencias como esta. Hay un aspecto que presento a continuación que necesitamos tener en cuenta para no dejarnos guiar por una lógica economicista.

Develar y romper con la idolatría al dios del mercado

Para empezar a romper con una lógica no mercantil o economicista es bueno recordar que en América Latina y en otros países del mundo hay teólogos y teólogas que afirmamos que este modelo económico que ha generado esta crisis ha configurado una forma de cristianismo que está influyendo en nuestra forma de ser iglesia. Este es un cristianismo donde se hace énfasis en la guerra para erradicar el mal, pone su centro en el crecimiento, en la prosperidad y en un racionalismo frio que solo busca la preservación de la iglesia como institución. En este cristianismo el Dios bíblico ha sido remplazado por mamon que pone precio a todo. Es un cristianismo sin la gracia de Dios para todos los seres humanos, sin un compromiso por la paz, la reconciliación y la transformación social. Este cristianismo anula la diversidad y se siente con el mandato de Dios de eliminar el mal del mundo.

Las iglesias tenemos que revisarnos a ver hasta donde hemos sido influenciados por este falso dios y cristianismo para empezar a trabajar en el siguiente aspecto.

Recuperar la espiritualidad bíblica y aprender de grupos indígenas y afros

Necesitamos recuperar la espiritualidad bíblica. En la biblia la espiritualidad es parte del cuerpo, dicho en otras palabras sin cuerpo no hay espiritualidad. Nuestra cultura accidental racionalista e instrumental ha separado el cuerpo del espíritu y le ha quitado el espíritu de Dios a su creación. El modelo económico en que vivimos por esto considera que todos somos recursos humanos y toda la creación de Dios es un recurso natural. En esta lógica todo recurso tiene valor económico y su utilidad está en que produzca ganancias para unos pocos.

En América Latina quienes luchan de manera más clara por no dejarse influenciar con esta lógica mercantil son las comunidades indígenas y afro descendientes. Ellos hacen esta lucha desde su espiritualidad que concibe que el espíritu de la vida está tanto en nosotros como en la naturaleza. Es una espiritualidad que concibe que todo está conectado e interrelacionado. Todo es sagrado ya que tiene el mismo origen. Según estos pueblos somos una red de relaciones en conexión permanente que cuando la naturaleza sufre nosotros también sufrimos. Creo que esta es la misma metáfora que Pablo aplica a la iglesia cuando afirma que ella es el cuerpo de Cristo donde mora el espíritu de Dios. Los indígenas usan una metáfora parecida afirmando que en toda la creación habita el espíritu de Vida. Esta perspectiva no es antigua de los indígenas. Hoy la ciencia afirma que nuestro planeta es un organismo vivo que siente cuando se hace violencia contra él.

A partir de estos tres aspectos creo que para tener una entendimiento de la misión que ayude a incidir en la superación de las raíces de la violencia desde una perspectiva bíblica donde la paz es fruto de la justicia necesitamos romper con la lógica del dios del actual sistema económico. En lugar de esta lógica necesitamos trabajar juntos para reconstruir la misión como relaciones de trabajo conjunto y de aprendizajes mutuos donde lo central es la gracia de Dios, el cuidado de su creación y la solidaridad entre nosotros. Este es el gran desafío de incidencia que tenemos para superar la violencia y hacer una posible la paz donde nos reconciliemos con Dios, entre los seres humanos y con su creación.

Milton Mejía
Presentación realizada en Mission Crossroads. Conference 2010
Lousville,KY. 1-10-10

domingo, 3 de octubre de 2010

Las Iglesias y su aporte a la construcción de una Sociedad Justa

En primer lugar agradezco a la Comisión Inter eclesial de Justicia y Paz la invitación a participar en este encuentro sobre fe-política. Agradezco el aporte que he recibido de todos y todas ustedes durante estos días. Las experiencias de las comunidades que participan en este encuentro me ayudan a iluminar la práctica eclesial en la que he venido participando hace más o menos 25 años. Esta práctica eclesial se da en una experiencia concreta que es la Iglesia a la cual pertenezco de la cual he sido pastor durante 15 años. Esta es una Iglesia protestante, en algunos sectores más conocida como Iglesias evangélicas las cuales venimos de la tradición protestante o como se conoce la reforma protestante del siglo XVI.

La Iglesia presbiteriana que surge en esta reforma, tiene su origen en Juan Calvino, por esto también se nos llaman Iglesias Calvinistas. A Calvino en la historia se le reconoce por sus reformas al gobierno de la iglesia. Por ejemplo, mientras Lutero, que fue otro reformador mantuvo la estructura jerárquica de obispos. Calvino cambió el gobierno de la Iglesia. El propuso un gobierno a partir de los presbíteros que es una palabra que significa anciano. Calvino estableció que la iglesia debe ser gobernada por cuerpos donde no hay unas personas superiores a otras. Desde esa tradición las iglesias presbiterianos hemos desarrollando nuestro gobierno por medio de cuerpos colegiados elegidos por líderes de las comunidades donde participan presbíteros, algunos son presbíteros pastores y otros presbíteros que no son pastores pero que juntos gobiernan la Iglesia.

Además Calvino en su experiencia en Ginebra introdujo que la Iglesia tenía que participar de la búsqueda del bien de toda la sociedad. Por esta razón los diáconos organizaron hospitales para tener un sistema de salud pública, establecieron la educación gratuita para los niños, Calvino organizó la Universidad de Ginebra y estableció formas de regular la economía. Por esta razón quienes asumimos esta tradición de la Iglesia nos sentimos llamados a participar y contribuir en el bienestar de toda la sociedad. Pero Calvino tiene la acusación de ser uno de los que aportó al surgimiento del capitalismo y contribuyo en una ética individualista.

Otro aspecto que marca la perspectiva de la que voy a compartir es que la iglesia presbiteriana fue la primera Iglesia no católica que llegó a Colombia hace más de150 años invitada por los liberales para introducir una educación liberal en nuestro país. En ese tiempo el país era controlado por los conservadores y la Iglesia Católica que mantenía una educación conservadora. Así, la Iglesia Presbiteriana llega a Colombia con una propuesta política para toda la sociedad a través de la educación. Una educación basada en los principios liberales que se estaba desarrollando en Europa y Estados Unidos en este tiempo. Por eso la Iglesia Presbiteriana es una comunidad religiosa que tiene colegios y es más conocida por la educación que por sus iglesias.

Otra experiencia que ha marcado mi fe y trabajo pastoral es mi participación en el mundo ecuménico. En este encuentro además de aprender de las comunidades me alegra volverme a encontrar con personas que trabajamos en todo lo que fue el movimiento de las Comunidades Eclesiales de Base y el movimiento de Cristianos por la Vida, que fue un momento muy fuerte hasta los años inicios de los años 90s. Recuerden que en este tiempo fue la caída del socialismo real. Creo que esto hizo que nos dispersamos y cada uno empezó a buscar alternativas, a reconstruir nuestras esperanzas, utopías y la fe en nuevos procesos sociales. Después nos hemos encontrando muchos de esos cristianos que estábamos en las Comunidades Eclesiales de Base en el movimiento de los derechos humanos y en otros espacios como este.

Con esta perspectiva les comparto que la influencia de la teología de la liberación y del movimiento de las comunidades eclesiales de base me han permitido hacer una conexión entre la tradición de una teología reformada con la teología Latinoamericana y con una pastoral liberadora. Este ejercicio y experiencia que hemos vivido no ha sido solo a nivel intelectual sino también práctico y pastoral, procurando que la Iglesia Presbiteriana y el movimiento ecuménico se comprometa de manera clara con la defensa de los derechos humanos, la búsqueda de la paz y en el apoyo a las comunidades desplazadas y en resistencia como lo viven ustedes.

Desde esta experiencia, esta perspectiva teológica y lo que he aprendido en este proceso lo primero que quiero introducir en relación a como las iglesias podemos aportar a la construcción de sociedades justas es que necesitamos tener un entendimiento claro y coherente, entre lo que es ser institución y ser fiel al mensaje de Jesús. Estos es mantener el mensaje original del evangelio con pertinencia a nuestro tiempo sin que la institución nos limite o nos ponga solo en función de ella.

En la Iglesia Presbiteriana soy pastor pero además he tenido la oportunidad de estar en cargos administrativos en la Iglesia nacional y he vivido esa tensión. En estas condiciones nuestras iglesias luchan entre ser Institución, protegerse a ellas mismas, no correr peligros, mantener ciertos privilegios que nos da el ser líderes de ellas. En esta tensión hay líderes que optan por mantener esos privilegios y no correr riesgos. Otros luchan por vivir el evangelio más fiel a Jesús, esto es correr riesgos, asumir actitudes que nos ponen en contradicción con la sociedad y en especial con quienes controlan el poder y con la misma iglesia institución, especialmente con los sectores o personas que se dedican a cuidar la forma cómoda en que viven en la iglesia.

Esta relación entre ser institución y ser iglesia fiel a Jesús es fundamental en nuestro compromiso de aportar en la construcción de una sociedad justa. Cuando nuestra iglesia es una institución al servicio de ella misma tenemos la tentación de romper con ella pero también debemos tener en cuenta que hay caminos de mantenernos en la institución para que ella sepa que dentro de la Iglesia hay personas que cuestionan esta forma se entender la iglesia y se abran espacios para que el evangelio se mantenga como buenas nuevas de justicia y paz. En ese sentido asumo una posición bíblica y teológica que dice que la Iglesia no es para si misma, como dice Leonardo Boff. La Iglesia es para el mundo y para el proyecto de Dios en el mundo. Como lideres tenemos que entender que es en nuestra historia donde Dios desarrolla su proyecto de vida abundante, dirigido especialmente a los más desprotegidos. Si asumimos esa posición creo que podemos contribuir en los siguientes aspectos para aportar en la construcción de una sociedad justa.

En primer lugar como Iglesias tenemos que aportar en la organización y permanencia de comunidades inclusivas de fé que resisten a lo que se opone al proyecto de Dios y aportan a una alternativa de nueva sociedad. Aquí es necesario resaltar que la comunidad debe reconocer las diferentes diversidades que hay en nuestra sociedad y ser inclusivas con todas. Así, es bueno resaltar. Primero: lo que significa ser una comunidad inclusiva, un ejemplo de inclusividad lo hemos vividos estos días: cristianos de diferentes iglesias, personas que dicen no tener una práctica religiosa pero que tienen esperanzas, comunidades indígenas y afros juntas compartiendo y animándonos en nuestras luchas. El otro aspecto a tener en cuenta es la resistencia a un sistema de muerte que debe estar presente en la vida de las comunidades y la construcción de alternativas. De esto hemos visto mucho ejemplos en este encuentro que necesitamos mantener y fortalecer.

Un segundo punto es que debemos construir una ética que construya comunidad y unos liderazgos que vivan esta ética teniendo como modelo la vida de Jesús. Nuestra sociedad ha separado la ética de la política y hoy nos damos cuenta que no son suficientes los discursos y las leyes. Tenemos que construir acuerdos éticos, incluso que estén por encima de la ley que produce muerte como dice la palabra de Dios. La ética que acordemos debe proteger la vida humana y de la naturaleza, tener coherencia con lo que vivimos y guiar nuestro compromiso en todas las áreas de nuestra vida. Eso es lo que el evangelio y Pablo interpretaron como la gracia de Dios que está por encima de la ley y nos hace libres para participar de la construcción de la esperanza cristiana en la historia.

Otro punto es ayudar para que las comunidades locales establezcan redes con otras comunidades nacionales y a nivel global con experiencias que trabajan en los mismos objetivos que nosotros. Las iglesias tenemos la posibilidad de establecer relaciones a nivel local, nacional e internacional. Hoy con la ayuda de la tecnología y los medios de comunicación podemos potenciar estas relaciones y estas redes. Tenemos que participar en alianzas y hacer pactos o hermanamientos con quienes están trabajando en la búsqueda de la justicia, en la defensa de los derechos humanos y en incidir por la creación de políticas que garantizan la plena vigencia de los derechos humanos y del cuidado de la naturaleza.

Estos aspectos nos hacen reconocer de manera humilde que como iglesia somos un sector de la sociedad que puede contribuir con experiencias de búsqueda de justicia, que hay una gran diversidad de expresiones de fe y sociales que hoy están contribuyendo al mismo objetivo de aportar en la construcción de sociedades más justas para que podamos vivir en paz entre los seres humanos y con la naturaleza.

Milton Mejía
Presentación realizada el 10 de abril de2010
Encuentro Fe-Política

jueves, 30 de septiembre de 2010

Cátedra Orlando Fals Borda, Jornda de 2010.

UNA SOCIOLOGIA ENCARNADA Y COHERENCIA SINTETIZAN LA VIDA DE ORLANDO FALS BORDA

El Rev. John Sinclair y el Dr. Normando Suarez resaltaron el pasado 23 de septiembre de 2010 durante la Cátedra Orlando Fals Borda que realizó la Corporación Universitaria Reformada (CUR) en Barranquilla, Colombia que la vida de Orlando Fals Borda se sintetiza en que desarrolló una sociología encarnada y en vivió una vida coherente con lo pensaba, decía y hacia.

El Reverendo e historiador Sinclair, quien desde su trabajo con la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos apoyó a Orlando en varios proyectos compartió una conferencia donde resaltó la vida y obra de Juan A. Macky y Orlando Fals Borda como quienes actuaron en el contexto de América Latina desarrollando métodos innovadores de investigación que permitieron la encarnación de la teología y la sociología al servicio de la realidad social y cultural del pueblo.

Por su parte el Dr. Normando Suarez, quien fue uno de sus discípulos y trabajo con Fals Borda compartió una conferencia sobre el Bicentenario y la Región Caribe. Su presentación incluyó la perspectiva de Orlando Fals Borda destacando que quien más aportó en el tema de regionalización y ordenamiento en Colombia es hoy el más desconocido. En esta perspectiva valoró como muy importante que de los tres proyectos que están en el congreso sobre regionalización el que recoge la propuesta de Orlando es el de la Red de Mujeres del Caribe.

Durante la Cátedra la Corporación Universitaria Reformada hizo la presentación del Libro: La Influencia Religiosa en la Conciencia Social de Orlando Fals Borda, escrito por Isay Pérez, egresado y Orlando Castillo, profesor invitado de esta institución educativa. El Rev. Milcíades Púa, en su calidad de Rector resaltó el aporte ético-religioso que intenta hacer la cátedra y esta publicación sobre la vida Orlando. En esta perspectiva el Dr. Normando Suarez compartió que al dar testimonio de la vida de su maestro destaca que la Investigación- Acción-participación no era solo un método de investigación sino un estilo de vida para Orlando que se sintetiza en su coherencia entre lo que pensaba, decía y hacia.

Escritó para el:
Observatorio Iglesia y Sociedad en Colombia.
Corporación Universitaria Reformada
Barranquilla, 27 de septiembre de 2010

viernes, 20 de agosto de 2010

Líderes Ecuménicos de los Estados Unidos visitan la región

Lideres ecuménicos del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo en los Estados Unidos (National Council of Churches of Christ, USA) y del Servicio Mundial de Iglesias de los Estados Unidos (Church World Service) realizaran una visita a Colombia, Venezuela y Ecuador los días 21 al 30 de agosto de 2010. Esta visita tiene el objetivo de manifestar solidaridad a los desplazados, víctimas de la violencia y refugiados colombianos en la región, así como dialogar con líderes de iglesias, de la sociedad civil, representantes de los congresos y de los gobiernos para explorar formas de trabajo conjunto por la paz en Colombia y contribuir para disminuir tensiones en la región andina.

El Consejo Nacional de Iglesias de Cristo en los Estados Unidos es el más antiguo y principal organismo ecuménico de este país que celebra el centenario de su creación en el 2010. A lo largo de su historia, este concilio ecuménico ha demostrado una especial sensibilidad por las causas de justicia a favor de los más vulnerables en la sociedad y en el trabajo por la paz mundial. Este testimonio lo ha colocado en un lugar central de la vida socio-política de los Estados Unidos y de varias regiones del mundo. El Consejo está formado por 40 iglesias o denominaciones que agrupan unos 50 millones de creyentes en los Estados Unidos de América. Mantiene relaciones de trabajo con otros organismos ecuménicos mundiales como el Consejo Mundial de Iglesias y regionales como La Conferencia Cristiana del Caribe, El Consejo Latinoamericano de Iglesias y el Consejo de Iglesias del Canadá. Igualmente tiene conexiones fraternales con organizaciones ecuménicas en África, Asia y Europa.

Por otra parte el Servicio Mundial de Iglesias es un organismo dedicado a apoyar el desarrollo social y proveer ayuda ante emergencias. Trabaja en coordinación con el Consejo Nacional de Iglesias en los Estados Unidos brindando ayuda y recursos ante desastres naturales y contribuyendo con apoyo para proyectos sociales de comunidades marginadas e iglesias. Fue fundado en 1946 y está compuesto por 36 iglesias o denominaciones eclesiales con unos 40 millones de miembros en los Estados Unidos.

La delegación ecuménica está liderada por el Rev. Dr. Michael Kinnamon, Secretario General del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo en los Estados Unidos de la Iglesia Cristiana Discípulos de Cristo, el Obispo Johncy Itty, Presidente de la Junta Directores del Servicio Mundial de Iglesias de los Estados Unidos de la Iglesia Episcopal, el Rev. José Luis Casal, Secretario del Comité Ejecutivo del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo en los Estados Unidos y Misionero General del Presbiterio de Tres Ríos de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos y David Leslie, Presidente del Comité Ecuménico sobre Inmigración del Consejo Nacional de Iglesias de Cristo y el Servicio Mundial de Iglesias y Director Ejecutivo de los Ministerios Ecuménicos en Oregón.

Ellos vienen acompañados por líderes de iglesias y de universidades interesados en la región andina entre quienes están: el Rev. Dr. Matt Samson, Profesor de Antropología de la Universidad Davison en Carolina del Norte, el Rev. Dr. Dale Patterson, Pastor de la Iglesia Presbiteriana Hackberry, Nancy Cecilia Casal, Moderadora Nacional de las Mujeres Presbiterianas Hispanas Latinas en los Estaos Unidos, Ian Leslie, Estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Oregón y Mardine Davis, fotografa profesional y líder de la Iglesia Cristiana Discípulos de Cristo en los Estados Unidos.

La delegación visitara Colombia los días 21 al 24, Venezuela, entre el 25 al 27 y Ecuador los días 28 al 30 de agosto de 2010. En la organización de esta visita están involucrados el Consejo Nacional de Iglesias de Cristo de los EUA (National Council of Churches of Christ, USA), el Servicio Mundial de Iglesias (Church World Service), las Mesas Nacionales del Consejo Latinoamericano de Iglesias de los países que serán visitados, la Red Ecuménica de América Latina para Migraciones, Refugiados y Desplazados y el Observatorio Iglesia y Sociedad de la Corporación Universitaria Reformada en Colombia.

Observatorio Iglesia y Sociedad en Colombia
17 de Agosto de 2010

lunes, 26 de julio de 2010

Asamblea PC (USA) pide a Obama suspender uso de bases y apoyar paz negociada en Colombia

La Asamblea de la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos de 2010 acordó pedir al Presidente Obama y al Congreso que suspendan el uso de bases militares y apoyen un proceso de paz en Colombia.

La 219ª. Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos (PC (USA)) que se reunió en Minniapolis, MN los días 3 al 10 de julio de 2010 aprobó requerir al Secretario General de la PC (USA) que escriba al gobierno del Presidente Barack Obama y al Congreso de los Estados Unidos para buscar la suspensión permanente del uso de las siete bases militares de Colombia por las fuerzas armadas estadounidenses iniciado en 2009 dado que esto expande la presencia militar estadounidense en Colombia. Esta asamblea es el mayor cuerpo de decisión de esta iglesia y en ella participaron cerca de mil representantes entre delegados y consejeros de los presbiterios y ministerios que conforman esta denominación.

Según el acuerdo tomado por la asamblea la presencia militar de Estados Unidos provocará el aumento de la violencia y el desplazamiento dentro de Colombia y será entendido por muchos Colombianos como una violación de la soberanía nacional de Colombia; y además contribuye a sembrar la desconfianza entre los países Andinos que perciben la ampliación de la presencia militar Estadounidense en América del Sur como una amenaza a su seguridad nacional.

El acuerdo que tomó la asamblea también requiere al Secretario General de la PC (USA) que pida al gobierno del Presidente Barack Obama y al Congreso contribuir con un proceso de negociación para un acuerdo de paz en Colombia que permita terminar el conflicto armado interno de más que 50 años, el cual es una amenaza a toda la región andina. Como parte de este pedido se hace una llamado a fortalecer las jornadas de oración y acción en las congregaciones de la PC (USA) y a los líderes de la PC (USA) para ampliar y apoyar el movimiento de ciudadanos por la paz en Colombia.

Entre las iniciativas para hacer efectivo este acuerdo se anima a las iglesias presbiterianas que visiten Colombia para monitorear las bases colombianas y su impacto mientras los Estados Unidos mantienen presencia en ellas y se requiera a las oficinas apropiadas del Consejo de Misión de la Asamblea General (GAMC) que trabaje con socios ecuménicos para monitorear y publicar las actualizaciones periódicas sobre el impacto del uso de las siete bases militares en Colombia por las fuerzas armadas de los Estados Unidos.

En esta asamblea participó una delegación de la Iglesia Presbiteriana de Colombia conformada por el Moderador del sínodo, Rev. Javier Rodríguez, Heli Barraza y Francisco Cardona. La Iglesia Presbiteriana de Colombia es producto de la misión de la PC (USA) hace mas de 150 años y ambas iglesias mantienen relaciones históricas de hermandad y colaboración en el anuncio del evangelio como buenas nuevas de paz, en proyectos educativos y sociales que buscan mejor el nivel de vida de los sectores más pobres y afectados por la violencia en Colombia.

Observatorio Iglesia y Sociedad en Colombia
Barranquilla, 25 de julio de 2010.

sábado, 19 de junio de 2010

20 DE JUNIO: DIA MUNDIAL DEL REFUGIADO

El 20 de julio es el día mundial del refugiado. Según la agencia de la ONU para los refugiados en el mundo hay 15 millones de personas que huyen de sus países en busca de protección ante la persecución política, por sus creencias o por lo que son. Lo más difícil para estas personas es que muchas veces no encuentran la protección que buscan. Estas personas en cambio encuentran una cultura muy diferente a la suya en la que tienen que aprender a sobrevivir sin ninguna preparación y con los traumas de la violencia que han sufrido en su país de origen.

En estas condiciones en una cultura diferente quienes buscan refugio se enfrentan a tener que realizar solicitudes legales sin conocer plenamente cómo funciona la legislación internacional o del país donde llegan. Este desconocimiento unido al rechazo o sospecha hacia quienes buscan refugio hacen que estas personas muchas veces se enfrente a la injusticia de ser encarcelados o recluidos en lugares provisionales sin las condiciones básicas para vivir. A estas personas muchas veces se le niega le pedido de refugio o asilo y tienen que ir a otro país a buscar protección y arriesgarse a sufrir las misma situaciones de rechazo.

Los colombianos que vivimos la mayor crisis humanitaria de nuestro hemisferio con más de cuatro millones de desplazados forzados internos no visibilizamos la situación de los miles de compatriotas que buscan refugio en diferentes países del mundo. Según la ACNUR, hay 100 mil colombianos refugiados, la mayoría en los países fronterizos con Colombia. Esta semana, con motivo de la celebración el domingo del Día Mundial del Refugiado, ACNUR Las Américas vuelve a incidir en el tema presentando "La Frontera", un documental que da voz a colombianos obligados a cruzar los límites fronterizos con Brasil, Ecuador, Panamá o Venezuela para escapar de esa misma violencia. Las historias de estas mujeres, hombres y niños ponen rostro sólo a algunos de los más de 43 millones de personas que forman parte del flujo mundial de refugiados y desplazados forzosos. Este documental se puede ver en el siguiente link:

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100617/acnur-documenta-drama-los-refugiados-colombianos/803130.shtml

Como cristianos e iglesias no podemos ser indiferentes a la situación de quienes son forzados a desplazarse y a buscar refugio para proteger sus vidas en otras regiones de su país o en otros lugares del mundo. Ofrecer acogida y protección a un desplazado o refugiado es una experiencia donde Dios está presente. En la biblia encontramos que Dios instruyó a su pueblo para que estableciera lugares de refugiados y protección o vemos hombre y mujeres que fueron perseguidos y tuvieron que buscar refugio por permanecer fieles a Dios. La experiencia bíblica nos muestra que Dios está presente tanto en quien busca refugio como en quienes acogen y dan protección. Si las iglesias deseamos mantener la experiencia bíblica deberíamos tener más ministerios de acogida y protección para desplazados y refugiados.

Ante esta realidad de muchas personas que buscan refugio y a partir de la experiencia bíblica donde somos invitados a dar protección y acoger a los desplazados y refugiados este 20 de junio pidamos a Dios por los millones de seres humanos que tienen que migrar de manera forzada y reflexionemos sobre la forma en que como cristianos e iglesias podemos ser solidarios con estas personas.

jueves, 27 de mayo de 2010

Mi Voto a la Presidencia es por el Polo Democratico Alernativo

Como ciudadano y persona de fe que anhela y busca que nuestro país supere los problemas de pobreza y violencia que venimos sufriendo la mayoría de los colombianos no puedo dejar de opinar sobre las elecciones a la presidencia en nuestro país. Por esta razón tengo que compartir desde mi perspectiva cuál de los candidatos nos ofrece mejores propuestas y esperanzas que habrá cambios reales que recuperen la dignidad de los sectores más pobres, fortalezca la justicia y ampliemos la democracia; parar que de esta forma podamos tener la esperanza de paz en un futuro cercano.

En esta perspectiva necesitamos elegir un presidente que introduzca las posibilidades un cambio real en la forma como en los últimos años se han implementados las políticas sociales, económicas y de paz. Los últimos gobiernos y en especial el que termina ha puesto todo su interés en poner al país al servicio de los grupos económicos nacionales e internacionales. Para lograr esto ha negociado tratados de libre comercio que empobrecen más a los trabajadores y a lo que llaman la clase media. También estos gobiernos han gastado inmensas cantidades de dinero en la guerra y cada vez es más evidente que la intervención de ejércitos extranjeros es lo que nos vendrá ya que no se pude seguir gastando tanto dinero en un ejército como el colombiano con tantos problemas de violación de los derechos humanos y del DIH.

Analizando los programas de los candidatos desde esta perspectiva el que mejores propuestas nos ofrece es Gustavo Petro, Candidato del Polo Democrático Alternativo (PDA). Tanto Petro como el PDA han dado muestras que nuestro país no seguirá en el camino de aprobar tratados de libre comercio que nos sigan empobreciendo, que no protegen los recursos naturales, ni a la mayoría de los colombianos trabajadores y a quienes tienen pequeños negocios. El programa de Petro es el más social, el que mejores propuestas tiene para proteger los recursos naturales. De ganar la presidencia sus propuestas nos ayudaran a desarrollar una cultura de derechos y de participación política que romperá con programas asistenciales y de favores que impiden que nuestra democracia se desarrolle de manera más amplia.

A diferencia de Petro los otros candidatos no cuestionan el modelo económico neoliberal que se ha impuesto en nuestro país. Todos proponen seguir con una política guerrerista y lo social lo manejan como asistencia o como un problema en el que todos tenemos que aportar para resolverlo sin considerar que todos no creamos los problemas que estamos vivimos. Los dos candidatos que encabezan las encuestas han demostrado que son fieles aplicadores de los principios neo liberales. De ganar alguno de los dos seguimos seguiremos con las políticas económicas y sociales que se viene desarrollando. A esto se suma que uno de ellos ha dado muestras que puede recurrir a todo para ganar la presidencia y el otro afirma hoy una cosa y al otro día se retracta de lo dicho para no seguir perdiendo votos y bajando en las encuestas. Los medios que les dan nombres bonitos a los horrores que vivimos llaman a esto que es el candidato que tiene más sinceridad.

Ante esta realidad y después de analizar los programas de los y la candidita, al revisar su historia cuando han estado en cargos públicos o de elección veo que el mejor candidato es Gustavo Petro. Por esta razón votare por él para la presidencia de Colombia el domingo 30 de mayo.