martes, 13 de abril de 2010

Encuentro Fe y Politica: Teología desde la Esperanza

Ecumenismo Comunitario e Interreligioso al Servicio de la Resistencia y la Lucha por el Territorio en Colombia.

La Comisión Inter eclesial de Justicia y Paz está realizando entre el 7 al 10 de abril de 2010 en la ciudad de Bogotá el encuentro con el tema fe y política: Teología desde la Esperanza. En este participan más de 120 representantes de 15 comunidades que ellos acompañan en diferentes regiones del país, personas de 15 diferentes expresiones religiosas entre las que hay iglesias cristianas, indígenas y afro descendientes en Colombia, así como delegados y delegadas de organizaciones de Estados Unidos, el Salvador, Ecuador y Bolivia y también investigadores como Francois Houtart.

Los objetivos del encuentro son: a. Posibilitar la visibilización en las comunidades del papel que ha jugado la fe, lo religioso, lo sagrado en sus resistencias por la vida y los territorios; b. Articular procesos comunitarios cuyos miembros se inspiran en su profunda experiencia de fe, mediante un encuentro nacional de resistencia en torno a lo religioso; c. Compartir experiencias de resistencia de las comunidades colombianas y otros países de América Latina que desde su condición de creyentes encuentran la fuerza y el sentido para la afirmación de sus derechos, que potencie la construcción de una alternativa de sociedad y de iglesias; d. Articular experiencias de distintas iglesias, comunidades, personas y organizaciones que respaldan los procesos de exigencias de derechos de comunidades de resistencia en Colombia; e. Establecer relaciones de colaboración entre organizaciones de resistencia, organizaciones de iglesia e instancias de gobiernos progresistas de América Latina.

Los dos primeros días del encuentro se dedicaron a un dialogo entre los y las representantes de las comunidades sobre como la fe les está ayudando en sus procesos de resistencia y de lucha por el territorio. En este dialogo donde los invitados que no somos partes de las comunidades tenemos el papel de escuchar he podido observar que estas comunidades viven un ecumenismo comunitario e inter religioso que les ayuda a mantener su resistencia contra los grupos armados y las multinacionales que los obligan a desplazarse para de esta manera apropiarse de sus tierras y realizar en ellas proyectos agro económicos y de turismos.

Entre los delegados de las comunidades hay personas que son de iglesias como la interamericana, pentecostal, cuadrangular, católica, adventista del séptimo día, menonita, presbiteriana y representantes de comunidades y expresiones religiosas indígenas y afro descendientes. También participan personas que dicen no tener una práctica religiosa y de universidades.
Lo impactante al escuchar a las personas de las comunidades es la forma como han compartido que su fe y esperanza en Dios o en lo que otros llaman lo sagrado les ha ayudado en los momentos más difíciles cuando han pasado por la experiencia de la percusión, la muerte y el desplazamiento. Esta ayuda de la fe no ha sido para la resignación sino de ánimo para regresar a su tierra y tumbar la palma que fue sembrada en ella o para iniciar procesos de resistencia y jurídicos que han impedido que multinacionales se apropien de zonas para desarrollar proyectos mineros y turísticos.

Las personas de las comunidades dejen ver al compartir sus experiencias que en las zonas humanitarias, en las zonas de biodiversidad, en los resguardos indígenas y en los territorios colectivos comparten sus luchas y trabajan unidos inspiradas por la fe en un Dios que está con ellos como un motor para la resistencia y en el trabajo por la recuperación y el cuidado de sus tierras. Según los participantes estas experiencias de fe en algunos momentos no están en sintonía con los pastores y sacerdotes de las diferentes iglesias que les dicen que no deben resistir y luchar por sus tierras pero su fe en Dios es más fuerte que les hace permanecer firmes en sus procesos comunitarios de resistencia.

Los próximos dos días del encuentro se dedicaran al dialogo de los representantes de las comunidades con teólogos, sacerdotes, pastores, religiosas, líderes de iglesias e investigadores socio-religiosos sobre la relación entre fe y política con énfasis en como contribuir con el fortalecimiento de los procesos de resistencia y de lucha por la tierra que están viviendo las comunidades desde sus motivaciones de fe.

Milton Mejía
Observatorio Iglesia y Sociedad en Colombia
Bogotá, 9 de abril de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

Las Siete Palabras de Jesús en la Cruz y otras mas de nuestros días

"Dio mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?”
Dios nuestro ¿Por qué nos has abandonados?
Abandonados sin un empleo o con un mal salario
Abandonados sin tener un medico al cual recurrir
Abandonados sin tener un lugar donde vivir
Abandonados sin tener quien nos consuele
Abandonados en esta cruz que nos mata lentamente

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”
Padre y madre perdónalos, porque no saben que rechazan tu salvación
Perdónalos porque su ambición por poder y dinero los enceguece
Perdónalos porque su egoísmo les hace creer que son los elegidos
Perdónalos porque se creen bueno y solo producen odios y guerras
Perdónalos porque se creen sabios y su fin es la muerte

“Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”
Dios anhelamos hoy estar contigo en el paraíso
Anhelamos tu creación liberada del mal, el cielo nuevo y la tierra nueva
Anhelamos otro mundo, otra sociedad gobernada por ti sin ningún intermediario
Anhelamos la justicia, la paz y vivir como tu pueblo seguros y protegidos por ti
Anhelamos la eucaristía con abundante pan y vino para toda la humanidad

“Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”
Padre y madre en tus manos nos encomendamos como tu pueblo
En tus manos ponemos nuestra esperanza por la vida plena
En tus manos está nuestro trabajo y lucha por la vida digna
En tus manos buscamos protección de quienes nos persiguen
En tus manos encontramos ánimo y solidaridad para seguir adelante

“Mujer ahí tienes a tu hijo, hijo ahí tienes a tu madre”
Mujeres aquí estamos como hijos, padres, amantes, compañeros y amigos
Mujeres, no somos solo hombres, somos ustedes y nosotros
Mujeres, sufrimos juntos y no sabemos cómo ser solidarios
Mujeres, construyamos y vivamos juntos un nuevo modelo de relación
Mujeres, hombres, hijos e hijas venzamos la muerte y la exclusión

“Tengo sed”
Tenemos sed de amor, de comprensión, de ser escuchados
Tenemos sed de amistad, de dialogo, de compartir con otros y otras
Tenemos sed de descanso, de alegría, de fiesta
Tenemos sed de justicia, de paz y vida digna en comunidad
Tenemos sed de ti oh Dios y de vivir en armonía con toda tu creación

“Todo está cumplido”
Dios todo está cumplido en Jesús quien vivió, murió y resucito
Todo está cumplido en tu espíritu que nos anima a ser como Jesús
Todo está cumplido en tu llamado para ser pueblo de Dios
Todo está cumplido en tu palabra que invita a ser parte de una nueva creación
Todo está cumplido en nuestro anhelo y esperanza de justicia, paz y amor.

Viernes Santos de 2010.
Barranquilla, Colombia

martes, 30 de marzo de 2010

Jesús en Jerusalén y Tradición Profetica, Lucas 19:28-40

Jerusalén es centro geográfico y teológico para Lucas. El relato de Lucas 4:1-13 muestra como Jesús fue tentado por el diablo. Para Lucas este es el inicio del ministerio de Jesús. Aquí Jesús lleno del Espíritu Santo va al desierto y en una de las tentaciones el diablo lo condujo a Jerusalén (9) y lo colocó en la parte más alta del templo para poner a prueba su confianza y fe en Dios. Con esto Lucas ubica a Jesús en el templo de Jerusalén al iniciar su ministerio rechazando la tentación del Diablo.

Pero miremos las palabras que Lucas pone en boca de Jesús en relación a de Jerusalén. En el Cap. 13: 31-34 Jesús afirma: “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas”. Esta ciudad que para los judíos era el centro de la presencia de Dios y el lugar donde se concentraba el poder político y religiosa en el templo mata a los profetas e impide que el pueblo se reúna en torno a Dios así como la gallina reúne a sus pollitos bajo sus alas. A pesar de este concepto de Jerusalén Lucas ubica a Jesús de acuerdo a la tradición profética entrando a Jerusalén en la última etapa de su vida antes de la resurrección.

Según Lucas Jesús entró a Jerusalén en un burrito que nadie antes había montado. Lucas resalta la forma como este burrito estaba reservado para Jesús y toma esta imagen de Zacarías 9:9-10. En este texto el profeta anuncia que el rey que los salvara llegara humilde montado en un burrito. Esto lo pone en contraste y afirma que destruirá los carros y los caballos de guerra de los ejércitos de los reyes de Israel para que haya paz y señorío de Dios de mar a mar y hasta los fines de la tierra.

Al leer el texto del profeta y ver el relato de Lucas nos damos cuenta que además de la imagen del rey entrando en burrito a Jerusalén también se incluye el tema de la paz para el mundo que está presente en Zacarías. Aquí Lucas ubica a la gente y a los discípulos reconociendo a Jesús como rey que trae paz para la gloria de Dios. En los otros evangelios en el relato de la entrada de Jesús a Jerusalén no aparece este tema.

Algunos fariseos que conocen la tradición cuando escuchan a la gente diciendo que Jesús es el rey que viene en nombre de Dios le piden que reprenda a los discípulos. Jesús responde que si ellos callan las piedras hablaran. Los textos siguientes muestran a Jesús llorando por Jerusalén y echando a los mercaderes del templo.

Para Lucas Jesús hace parte de la tradición profética que anuncia un rey que trae buenas nuevas de paz a la humanidad y Jerusalén representa la forma como los judíos se han apropiado de Dios concentrando su presencia en un lugar. De esta manera la entrada de Jesús a Jerusalén nos muestra que el proyecto de Dios de paz no será detenido por el poder que se concentra en esta ciudad y en el templo el cual mata a los profetas e impide que Dios reúna a su pueblo así como la gallina reúne a sus pollitos bajo sus alas.

Hoy nosotros tenemos que afirmar esta tradición profética que encarna Jesús. Esta tradición es el evangelio como buena nueva de paz para toda la humanidad. Como Jesús la iglesia tiene que confrontar y desenmascarar a quienes controlan el mundo con la guerra. Tenemos el desafío de anunciar y trabajar por la paz. Muchas veces pensamos que trabajar por la paz es un trabajo difícil que no podemos hacer todos pero hoy está demostrado que una de las cosas que necesitamos hacer para que haya paz es ayudar para que los seres humanos limpiemos nuestros corazones de odio y deseos de venganza.

Nuestro país es un ejemplo que el odio y los deseos de venganza producen más guerra. Llevamos más de 50 años reproduciendo un ciclo de odios y venganzas y ponemos como paradigma de liderazgo a quienes exaltan y proponen la solución de la violencia con más armas y en los grandes ejércitos. Nosotros como iglesia tenemos que contribuir para cambiar esta idea y enseñar que mientras tengamos odio en nuestros corazones no será posible la paz. Tenemos que aportar rompiendo con esta idea anunciando el evangelio como buena nueva de paz para que seamos liberados de estos sentimientos que mantienen la violencia y la guerra.

De esta forma como iglesia anunciaremos y trabajaremos para sembrar paz en cada ser humano que dé frutos de justica y convivencia sin violencia en toda la humanidad y en especial en Colombia donde todos y todas anhelamos esta paz.

Sermón predicado el Domino de Ramos de 2010.
Iglesia Presbiteriana Aposento Alto, Barranquilla

lunes, 22 de marzo de 2010

DÍAS DE ORACIÓN Y ACCIÓN POR COLOMBIA 2010

Rostros y Testimonios de Desplazados en Colombia
Colombia: La más profunda crisis humanitaria de nuestro hemisferio.

Con más de cuatro millones de colombianos desplazados por la guerra y cerca de medio millón buscando refugio en países de la región Colombia vive en estos momentos la segunda peor crisis en desplazamiento interno en el mundo. Por esta razón desde hace 5 años iglesias de Estados Unidos y Colombia realizan los días de Oración y Acción por Colombia. En el 2010 esta jornada de Oración y Acción se realizará los días 16-19 de abril. En los últimos años durante estos días miles de personas en los Estados Unidos, Canadá y Colombia participan en las Jornadas de oración y acción por Colombia para pedir un cambio en las políticas de Estados Unidos hacia este país en guerra. En el 2010 en Colombia la Red Ecuménica, el CLAI, el Observatorio Iglesia y Sociedad y la oficina de Diaconía de la Iglesias Presbiteriana invitan a que iglesias, organizaciones cristianas y de la sociedad civil de Colombia y de Latinoamérica se unan a esta iniciativa de Oración y Acción por la Paz en Colombia.

Los Estados Unidos en la última década con la ayuda militar y las fumigaciones a los sembrados de coca por medio del Plan Colombia han contribuido con el incremento de la guerra y del desplazamiento en este país andino. El desplazamiento interno en Colombia ha traspasado las fronteras y con el anuncio del uso de bases colombianas por el ejército de Estados Unidos han surgido tensiones en la región y el conflicto interno colombiano amenaza con afectar a los países vecinos. Por esta razón creemos que es el momento para que en Colombia, los países y las iglesias en Latinoamérica nos involucremos para pedir un cambio en las políticas de Washington en la región. Es la oportunidad para que oremos a nuestro Dios y solicitemos al presidente Obama que contribuya con una solución no militar al conflicto interno en Colombia que detenga el desplazamiento, ayude a las víctimas de la violencia, y abre caminos para la paz.

Para hacer más visible la crisis humanitaria de los desplazados e incrementar los pedidos de cambio de la política de Estados Unidos hacia Colombia durante marzo universidades, iglesias, comunidades religiosas y organizaciones de la sociedad civil pintaran rostros y escribirán historias de las personas desplazadas en Colombia que luego mostraran en abril en las congregaciones en los servicios de adoración y en los actos públicos de las organizaciones de la sociedad civil. También se enviaran mensajes al presidente Obama pidiendo cambios en las políticas para hacer posible la paz en Colombia.

Las iglesias y las organizaciones civiles pueden participa de la siguiente manera:

1. Organizando una jornada de trabajo para pintar "Rostros de desplazadas colombianos" en marzo. Para esta actividad se proporcionará un paquete de instrucciones con historias de personas y comunidades desplazadas, información sobre el desplazamiento en Colombia y otros materiales producidos por iglesias y organizaciones cristianas sobre el conflicto armado en Colombia.
2. Dedicando un servicio de adoración a Dios y oración por Colombia entre el 16 al 19 de abril. Se proporcionara un paquete de ayudas litúrgicas, de sermones, oraciones, información sobre la crisis humanitaria y otros materiales para promover la solidaridad con los desplazados y la búsqueda de la paz en Colombia.
3. Planear una manifestación pública entre el 16 al 19 de abril para mostrar los rostros de los desplazados y enviar mensajes solicitando se atienda la crisis humanitaria de los desplazados y se contribuya con una política para buscar la paz en Colombia. Los rostros de los desplazados y los mensajes que se elaboren en Estados Unidos, Colombia y otros países de la región se pondrán juntos para enviarlos al presidente Obama.

Nota escrita para el:
Observatorio Iglesia y Sociedad en ColombiaBarranquilla
3 de marzo de 2010.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Seguir a Jesús en la orilla o ir lago adentro. Lucas 5:1-11

Este texto tradicionalmente se ha usado para predicar del llamamiento a los primeros discípulos y del mandato que seamos pescadores del hombres. En otras palabras usamos este texto para enseñar que Jesús nos llama a realizar una evangelización o usando la imagen de la Red y del milagro, pesquemos mucha gente para la iglesia y de esta manera nuestra iglesia se llene hasta reventar como la red de Pedro y sus colegas de trabajo.

Creo que este texto, que está en los cuatro evangelios, tiene mucho que decirnos sobre el llamamiento de los primeros discípulos y en el caso de Lucas creo que hay elementos para que no solo centremos su enseñanza en la necesidad de una evangelización que llene la iglesia como se llenaron la redes de Pedro y sus compañeros de pesca hasta el punto que se reventaban.

Analicemos en texto para descubrir algunas cosas que Lucas nos muestra:

1. Mucha gente se juntaba para escuchar la palabra de Dios. Creo que este es el ideal y lo que desean muchos predicadores e iglesias buscan hoy día. Tener mucha gente escuchando la palabra de Dios en los templos cada domingo o en grandes campaña de evangelización. Esto no es solo un gusto de hoy. Parece que esto era común también en la época de Jesús, que de tiempo en tiempo surgían líderes religiosos que convocaban a multitudes en nombre de Dios para que le siguieran y escucharan sus enseñanzas. La pregunta es ¿si Jesús convoca mucha gente y esta lo busca para escuchar la palabra de Dios porque Jesús tiene que llevarse a Simón lago adentro y hacer un milagro para enseñarles u ordenarles a sus discípulos que sean evangelizadores?
2. Jesús se siente con la gente en la orilla del lago y le enseña. Creo que esta actitud de Jesús de enseñar a mucha gente también nos gusta, sobre todo a los pastores y más si es en un pulpito o en un salón de clase. Hoy el modelo de los grandes predicadores cristianos no es el de Jesús sentado a orillas de un lago con la gente enseñándole, hoy el modelo son las grandes campañas o los templos llenos con predicadores que convierten mucha gente al evangelio. La pregunta aquí de nuevo es ¿Por qué Jesús tuvo que dejar la multitud e invitar a Pedro a navegar llago adentro?
3. Navegar lago adentro. Si analizamos el texto de Lucas notamos que hace énfasis en los lugares donde Jesús está. La gente se junta a la orilla del lago para escuchar la palabra de Dios, dice en el v 1 y el v 2 dice vio dos barcas junto a la orilla del lago. En una de estas barcas sube a seguir enseñando pero antes pide que se aparte un poco de la tierra. Después de esto Lucas hace notar que Jesús pide a Simón que navegue lago adentro para que eche las redes para pescar. Pedro pone una objeción diciendo que han trabajado toda la noche y no habían logrado pescar nada pero como Jesús lo pide entonces obedece. Y sucede el milagro de la pesca milagrosa. Para nosotros hoy es importante el milagro y ubicamos este en el centro del texto pero no miramos lo que Lucas nos dice sobre lo que significa estar en la orilla y estar lago adentro.

Para concluir deseo invitarles a ustedes que viven a la orilla del mar a que piensen ¿qué significa estar en la orilla o estar en las aguas profundas de este? y tratemos de aplicar esto a la enseñanza que Jesús y Lucas querían darle a un pueblo que como ustedes vivían a orillas de un lago.

Creo que Lucas desea mostrar que no es suficiente una multitud que sigue y escucha la palabra de Dios a la orilla del lago. Como vemos en la vida cotidiana en la orilla de los lagos o del mar están los turistas y quienes les teman a la inseguridad que produce las profundidades del agua. Por esta razón el llamado de Jesús no es a multitudes que permanecen en la orilla, ni como pastores debemos pensar que el ideal es una multitud de creyentes que escucha la palabra en la orilla del lago.

Jesús nos llama y nos invita para que hagamos un seguimiento o nos comprometamos con el evangelio de manera profunda. Por esta razón creo que el texto afirma que Jesús nos llama a un compromiso que implica ir lago adentro y de manera permanente. En esta perspectiva el énfasis no está en el milagro que sucede y en que debemos ser pescadores de seres humanos para tener éxito convocando multitudes en la iglesia sino en la exigencia de un seguimiento a Jesús con un profundo compromiso de fe que nos permita dejar la seguridad y la comodidad de permanecer en la orilla.

Sermón predicado en la Iglesia Presbiteriana de CartagenaDomingo, 7 de enero de 2010.

domingo, 17 de enero de 2010

Sobre el debate que la reelección dependerá de la Corte, del pueblo y de Dios

Como advertimos en el último informe del Observatorio Iglesia y Sociedad en Colombia del 2009 el tema religioso empezó siendo importante en el 2010. El 5 de enero el actual presidente de Colombia dijo en una entrevista que le hicieron en Montería, mientras estaba de descanso en su finca el Uberrimo, que la reelección “dependerá de la Corte Constitucional, del pueblo y de Dios, nuestro Señor”.

Esta declaración generó reacciones de diversos sectores políticos y entre estas Carlos Romero, dirigente del Polo Democrático Alternativo (PDA) opinó de acuerdo a los fieles de la Iglesia Católica que siguen los consejos de sus obispos. Rojano dijo que “Ya existe jurisprudencia divina contra la reelección” en referencia a las palabras de M. Rubiano y de otros prelados católicos quienes se han mostrado en desacuerdo con el referendo manifestando los inconvenientes de una nueva reelección del actual presidente para la democracia en Colombia.

A esta declaración del dirigente del PDA respondió el pastor y senador Víctor Velásquez del partido de la U, quien hace parte del grupo de evangélicos uribistas que están en el congreso diciendo que lo dicho por Carlos Romero era una herejía ya que según la biblia “el único que quita y pone reyes es Dios.” además el senador Velásquez defendió el referendo diciendo “que la voz del pueblo es la voz de Dios”.

Creemos que este debate no es casual y lo veíamos venir ya que desde que empezaron los pronunciamientos de destacados obispos católicos sobre la inconveniencia de una segunda reelección del presidente Uribe, sectores Uribistas reaccionaron con críticas a la Iglesia Católica cuestionando su autoridad moral para hablar de democracia y de términos para permanecer en el poder diciendo que ella elige a sus obispos sin consultar al pueblo y estos no tienen límite de tiempo para gobernar en la Iglesia Católica.

Mientras uribistas hacían estas críticas, el presidente, que siempre ha contado con un gran apoyo de sectores cristianos evangélicos, (que incluso han dicho que el presidente es lo más parecido a Jesús de Nazareth), empezó a darles más protagonismo a líderes de estos sectores cristianos. Esto se evidencia con la elección del pastor Víctor Velásquez como presidente de la Comisión de Derecho Humanos y Audiencias del Senado. Velásquez llegó al senado por el Movimiento Colombia Viva el cual se disolvió dado que quienes fueron elegidos al senado y sus remplazos por este movimiento tuvieron que renunciar ya que están siendo investigados o fueron condenados por vínculos con los paramilitares. Hoy este senador cristiano tiene como bandera defender los principios morales de la familia y es miembro del Partido de la U del cual se hizo parte en la reciente reforma política que permitió a los congresistas cambiar de partidos sin ser sancionados.

De esta forma la defensa del este senador cristiano a la reelección no es solo producto del afecto de hermandad o admiración cristiana a una persona consagrada a Dios, como lo intenta mostrar el presidente de Colombia que reza a todas las vírgenes, a los santos que se encuentra en sus viajes y se deja ungir por las oraciones de grupos evangélicos en sus multitudinarias asambleas. Poner la reelección es manos de Dios y poner a sectores evangélicos defensores de la moral a que la defiendan es parte de la estrategia con la cual Uribe gobierna y desea seguir gobernando nuestro país.

Esta afirmación se puede hacer a partir de lo que ha escrito recientemente José Obdulio Gaviria, (quien es reconocido como uno de los ideólogos de la políticas de seguridad democrática), en sus artículos de opinión en el periódico el Tiempo sobre la moral. Estos artículos con el titulo el trono moral y publicados el 29 de noviembre de 2009 y el 6 de enero de 2010 dice que “En Las 33 estrategias de la guerra, Robert Greene recomienda (ley 25) ocupar y defender el Trono moral”. Y dado que José Obdulio Gaviria considera que la Farc ocupó el trono moral antes que Uribe Gobernara en el mismo artículo afirma: “Hemos librado ardua pelea por el trono moral. Lo ha hecho el Presidente, principalmente, aunque algo hemos ayudado otros. Como recomendó Green, tuvimos muy presente que había un terreno moral en disputa entre las Farc y el Estado”.

Esta referencia nos muestra que la política de seguridad democrática de Uribe no solo incluye la victoria militar sobre los grupos armados como las guerrillas y contra los grupos políticos que considera apoyan o son simpatizantes de estas sino que ha incluido una estrategia de guerra para ganar el trono moral de la sociedad. En esta guerra por la disputa del trono moral toda persona u organización que se opone al gobierno, defiende los derechos humanos, busca una salida negociada al conflicto y no está de acuerdo con la reelección permanece aun bajo el control del trono moral de la Farc y por eso en uno de estos artículos José Obdulio Gaviria afirma: el leninismo, de cual viene hablando como la ideología de la Farc “también copó un sector del clero católico. La Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, por ejemplo, es leninista. Uribe, en cambio, abreva en las enseñanzas del Sermón de la Montaña”.

Como podemos ver no estamos solo ante una propuesta de la reelección de una persona sino ante la consolidación de un modelo de sociedad que nos ha venido homogenizando políticamente donde la izquierda y la oposición política están al servicio de la Farc y donde todos tenemos que dejarnos guiar por quienes están en el trono moral y encarnan las enseñanzas de Jesús en el sermón de la montana. En este proceso participan hoy activamente personas que se hacen llamar cristianos católicos y evangélicos. Uno de estos es el procurador que se muestra como un consagrado católico e igual que el pastor cristiano Víctor Velásquez son defensores de la moral cristiana y siguen las enseñanzas del sermón de la montaña abrevadas en Uribe. Ambos interpretan que la voz del pueblo es la voz de Dios y por lo tanto la voz del pueblo está por encima de la constitución. Por esto según el procurador la corte solo tiene que dar vía libre al referendo ya que al haber 5 millones de firmas que lo apoyan, esto se constituye en la voz del pueblo que se ha pronunciado a favor de una segunda reelección del actual presidente.

El debate sobre este tema seguirá durante este proceso de elecciones o de reelección y es posible que hasta aparezcan figuras o movimientos con tinte religioso pero la pregunta que hacemos desde el Observatorio es si como iglesias o cristianos estamos conscientes de lo que se está definiendo en este proceso de elección presidencial para el futuro de Colombia.

Milton Mejía
Observatorio Iglesia y Sociedad en Colombia

miércoles, 30 de diciembre de 2009

2009: Regreso a nuestra tierra, esperanzas e incertidumbre

El 2009 fue un año de transición, esperanzas e incertidumbre. Desde que finalizó el 2008 e inició el 2009 empezamos a planear el regreso a nuestra tierra después de estar fuera de ella cerca de tres años. Este regreso se dio en un contexto de mucha esperanza por lo que estaba sucediendo en Estados Unidos que podría producir cambios hacia la implementación de una política de más exigencias por el respeto a los derechos humanos en Colombia. Un presidente demócrata y negro había ganado las elecciones en los Estados Unidos con un discurso y con promesas que no seguiría la política guerrerista y de violación de los derechos humanos de antiguo presidente de este país.

La posesión de Obama generó muchas esperanzas tanto en ciudadanos de Estados Unidos como en Latinoamérica que podría haber cambios en las políticas y en las formas tradicionales de relaciones con los países de esta región. Como colombiano estaba entre esos que teníamos la esperanza que el nuevo presidente podría ser más exigente con el respeto a los derechos humanos al gobierno de mi país y promovería salidas diferentes a las militares para superar el conflicto armado y al problema del narcotráfico.

Esta esperanza se vio afectada al conocer que el nuevo gobierno de Estados Unidos certificó al gobierno colombiano diciendo que había mejorado en el respeto a los derechos humanos a pesar que se hizo público que miembros del ejército colombiano venían realizando ejecuciones extrajudiciales y se incrementó el escándalo por la forma como el DAS(organismo de inteligencia que depende directamente del presidente de Colombia) venía haciendo interceptaciones a los teléfonos a líderes de la oposición y a defensores de los derechos humanos. Sin embargo el golpe más fuerte a esta esperanza fue el anuncio y la firma entre los dos gobiernos de un acuerdo donde el ejército estadunidense podría usar 7 bases militares colombianas para combatir el terrorismo y al narcotráfico.

Este acuerdo del nuevo gobierno de Estados Unidos con el cuestionado gobierno de Álvaro Uribe ha causado preocupación y ha recibido rechazo de varios países en Latinoamérica. También está generado una nueva y renovada ola sentimientos anti Estados Unidos en la región. En Colombia logró que las guerrillas de la FARC y el ELN anunciaran un acuerdo para luchar juntas contra la presencia del ejército de los Estados Unidos en nuestro país. Estas guerrillas en los últimos tiempos habían mantenido una lucha entre ellas por el control de algunas zonas del país pero esta disputa parece que llega a su fin con el uso de bases colombianas por el ejército de Estados Unidos.

El acuerdo también generó conflictos con países vecinos, especialmente con aquellos gobiernos de izquierda quienes ven la presencia de estas bases en Colombia como una amenaza y como una forma con la cual el gobierno de Estados Unidos intenta controlar y echar atrás las políticas y las formas organizativas en la región que nos se ajustan a las orientaciones de Washington.

De esta forma las esperanzas que teníamos que habría más exigencias al respeto a los derechos humanos y se buscaría una salida no violenta al conflicto colombiano se ha visto truncada y lo que muchos vemos en estos momentos son nuevos anuncios de guerra ya que además del anuncio de las guerrillas colombianas de luchar juntas, el gobierno de Venezuela ha llamado a sus ciudadanos y al ejército a prepararse para defenderse de una agresión de Estados Unidos a través de Colombia. En estos momentos hay tensión en la frontera de Colombo-Venezolana y en cualquier momento podrían suceder incidentes que fácilmente provocarían una confrontación armada entre los dos países.

Esta situación de tensión sobre una guerra entre dos países hermanos se agrava con el incremento de las acciones de las guerrillas colombianas en los últimos meses que dan muestras que aun mantienen poder de realizar ataques que afectan la vida del país. A la violencia de la guerrilla hay que agregarles las acciones de lo que algunos llaman las nuevas bandas emergentes asociadas al narcotráfico u otros llaman los nuevos o renovados grupos paramilitares que siguen controlando zonas donde tienen influencias.

La situación de incertidumbre no será fácil de superar ante el panorama electoral que se avecina ya que hay sectores del país que siguen viendo al actual presidente como la única alternativa para lograr la derrota final de las guerrillas y parecen que harán todo lo posible para lograr una segunda reelección y dar continuidad a lo que consideran una exitosa política de seguridad democrática. Como reacción a esta posición hay sectores sociales y académicos que empiezan a develar como se ha incrementado la inseguridad en las grandes ciudades y la forma como la pobreza y la indigencia ha crecido durante el actual gobierno afectando a los ciudadano de estrato bajo y medio.

Parece que lo único que nos queda al finalizar el 2009 es la incertidumbre pero como personas de fe no podemos dejar que esta se convierta en una fuerza que nos impida ver la esperanza de mejores tiempo y de paz en nuestro país. La fe y la esperanza se sustentan en aquello que nos parece incierto o imposible y en el espíritu de Dios o lo que otras personas llaman la fuerza de la vida que resiste a la muerte. Esta fuerza produce nuevos sujetos y organizaciones sociales que son como manifestación de Jesús quien resucito cuando los poderosos cantaban victoria al verlo en la cruz y cuando muchos de sus seguidores intentaban vivir como si nunca hubieran conocido y vivido con el crucificado.

Desde esta perspectiva la esperanza se mantiene por las luchas de las fuerzas sociales que resisten al poder económico y militar que mata a los seres humanos y a la naturaleza para producir lucro para unas pocas personas. La esperanza se mantiene gracias al trabajo de las organizaciones sociales que construyen procesos comunitarios y políticos que son como semillas de una tierra nueva donde los seres humanos podemos vivir de manera digna, con vida abundante y juntos cuidamos la naturaleza.

2009: Transition, hopes and uncertainties

The year 2009 was one of transition, hopes and uncertainties for us. Starting at the end of 2008 until 2009 we began to plan for the return to our country after an absence of three years. The idea of returning presented itself to us with great hopes because what was happening in the United States could result in changes with the implementation of stricter policies regarding human rights in Colombia. A Democratic president and a black had won the election in the United States resulting in a discourse of promises which would not continue the hawkish policies and the violation of human rights of the former president of this country.

The installation of Obama generated great hopes among the citizens of the United States as well as of Latin America, hopes that there might be changes in the policies and the traditional forms of relations with the countries of this region. As a Colombian I was among those who hoped that the new president would be stricter towards the government of my country regarding human rights and that he would promote solutions other than military to overcome the armed conflict and drug traffic problem.

This hope was dashed upon hearing that the new US government had certified the Colombian government saying that the latter had improved with regard to human rights despite the fact that it was announced that members of the Colombian army continued with extrajudicial executions and that there was an increase in scandals by such organs as the DAS (intelligence organization which depends directly on the Colombian president) which continued illegal telephone tapping of leaders of the opposition and of defenders of human rights. The severest blow to this hope was the announcement and the agreement of the two governments which permitted the US army to use seven Colombian military bases to combat terrorism and drug traffic.

This agreement between the US government and the questionable government of Álvaro Uribe has caused concern and has been received with disagreement in various Latin American countries. Also, it is generating a new and renewing an old wave of anti-American sentiments in the region. In Colombia it resulted in the FARC and the ELN guerrilla groups agreeing to fight together against the presence of the US army in our country. Until recently these two groups were fighting against each other over the control of certain areas in the country, but it seems that this dispute has ended now that the US military has been given the right to use the Colombian bases.

This agreement also causes conflict with neighboring countries, especially with those of a leftist orientation. They see this as a threat and as a way for the US to return to former policies and to control organizational forms in the region which fail to accommodate themselves to Washington’s orientation.

Thus the hope we had for greater respect for human rights and an attempt to find a way out of Colombia’s conflicts sees itself truncated. And what many of us see at this moment are new announcements of war, now that the Colombian guerrillas say that they will fight together and that Venezuela has called upon its citizens and its military prepare to defend themselves against US aggression by way of Colombia. At this moment there is tension at the border between Colombia and Venezuela and at any point an incident could happen that could set off an armed confrontation between the two countries.

This tension of possible war between the two fraternal neighboring countries is aggravated by the increase of incidents in recent months, which show that the guerrillas still have the strength to carry out attacks which seriously affect life in the country. In addition to the violence of the guerrillas, we now have activities of what some call new emerging groups associated with the drug traffic or which others call new or renewed paramilitary groups which continue to control areas where they have influence.

This situation of uncertainty will not be easy to overcome, given the approaching electoral panorama; some sectors of the country see reelection of the current president as the only possible way to bring about the final crushing of the guerrillas. It appears that this sector will do everything for Uribe’s second reelection (i.e., his third term) and to ensure that he continue what they consider a successful policy of democratic security. In reaction to this position, various social and academic sectors are beginning to expose the increase in indigence, poverty, and lack of security under the present government, which affects citizens of the lower and middle classes.

It seems as though the only thing left at the end of 2009 is uncertainty. But as people of faith we cannot permit this to become a force which keeps us from seeing the hope of better times and peace for our country. Faith and hope sustain us through that which appears uncertain or impossible and in the spirit of God, or that which others call the force of life, which resists death. This force results in new individuals and social organizations which are like manifestations of Jesus, who came back to life while those in power were singing “victory” as they saw him on the cross and when many of his “followers” tried to live as though they had never known the crucified one nor lived with him.

From this perspective hope is maintained for the struggles of the social forces which resist the economical and military power that kills human beings as well as nature for the purpose of producing wealth for a few persons. Hope is maintained thanks to the work of the social organizations which construct communitary processes and policies; these are like the seeds of a new world, a world in which human beings can live in a dignified manner with abundant life, together caring for nature.

Milton Mejía