Compartiendo reflexiones y predicaciones de la forma como siento y analizo la realida socio-economica, politica, cultural y religiosa.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Permanecer Unidos a Jesús. San Juan 14:22-29
Un aspecto fundamental es el amor. Judas Tadeo ha hecho una pregunta a Jesús: “¿por qué vas a mostrarte a nosotros y no a la gente del mundo”? Obviamente, Jesús, su mensaje, su proyecto de esperanza, son para el mundo; pero no olvidemos que para Juan la categoría “mundo” es todo aquello que se opone al deseo o querer de Dios y, por tanto, rechaza abiertamente a Dios; así, el sentido que da Juan a la manifestación de Jesús es una experiencia exclusiva de un reducido número de personas que se aman y deben ir adquiriendo una formación tal que lleguen a asimilar a su Maestro y su propuesta, pero con el fin de ser luz para el “mundo”; y el primer medio que garantiza la continuidad de la persona y de la obra de Jesús encarnado en una comunidad al servicio del mundo, es el amor. Amor a Jesús y amarse unos a otros en la comunidad es la forma como se hace realidad la presencia de Dios en el mundo.
En segundo lugar, Jesús sabe que no podrá estar por mucho tiempo acompañando a sus discípulos; pero también sabe que hay otra forma no necesariamente física de estar con ellos. Por eso los prepara para que aprendan a experimentarlo no ya como una realidad fisica, sino en otra dimensión en la cual podrán contar con la fuerza, la luz, el consuelo y la guía necesaria para mantenerse firmes y afrontar el diario caminar en fidelidad a Dios. Les promete pues, el Espíritu Santo, la fuerza y motor de la vida y de su propio proyecto, para que acompañe a los discípulos y a la comunidad donde ellos hacen realidad el proyecto de Dios.
Finalmente, Jesús entrega a sus discípulos el don de la paz: “mi paz les dejo, les doy mi paz” (v. 27); testamento fundamental que los discípulos habrán de buscar y cultivar como una realidad que permite hacer presente en el mundo la voluntad de Dios manifestada en Jesús. Es que en la Sagrada Escritura y en el proyecto de vida cristiana la paz no se reduce a una mera ausencia de armas y de violencia; la paz involucra a todas las dimensiones de la vida humana y se convierte en un compromiso permanente de quienes son seguidores de Jesús para que haya justicia entre los seres humanos y hacia la creación.
La forma como Jesús se hace presente entre sus discípulos y como Jesús desea que nosotros nos comprometamos con su proyecto se puede ilustrar con la siguiente historia:
Había una vez un muñeco de sal. Después de peregrinar por tierras áridas llegó a descubrir el mar que nunca antes había visto y por eso no conseguía comprenderlo. El muñeco de sal le preguntó al mar: « ¿Tú quien eres?» Y el mar le respondió: «Soy el mar». El muñeco de sal volvió preguntar: « ¿Pero qué es el mar?» Y el mar contesto: «Soy yo». «No entiendo», dijo el muñeco de sal, «pero me gustaría mucho entenderte. ¿Qué puedo hacer?» El mar simplemente le dijo: «Tócame». Entonces el muñeco de sal, tímidamente, tocó el mar con la punta de los dedos del pie y notó que aquello empezaba a ser comprensible, pero luego se dio cuenta de que habían desaparecido las puntas de los pies. «¡Uy, mar, mira lo que me hiciste!» Y el mar le respondió: «Tú me diste algo de ti y yo te di comprensión. Tienes que darte todo para comprenderme todo». Y el muñeco de sal comenzó a entrar lentamente mar adentro, despacio y solemne, como quien va a hacer la cosa más importante de su vida. A medida que iba entrando, iba también diluyéndose y comprendiendo cada vez más al mar. El muñeco de sal seguía preguntando: «Qué es el mar?». Hasta que una ola lo cubrió por entero. En el último momento, antes de diluirse en el mar, todavía pudo decir: «Soy yo».
La relación que Jesús les propone a sus discípulos por medio del amor, la promesa del Espíritu Santo y la paz es como la de este muñeco de sal con el mar. Solo amando, viviendo la presencia del espíritu y en el trabajo permanente por la paz podemos ser uno o una con Jesús, así como Jesús fue uno con su padre.
Predicación en la Iglesia Presbiteriana de Cartagena
Primer domingo de mayo de 2010.
miércoles, 21 de abril de 2010
DÍAS DE ORACIÓN Y ACCIÓN POR COLOMBIA 2010
Durante el fin de semana del 16 al 19 de abril de 2010 iglesias y organizaciones de derechos humanos realizaron los Días de Oración y Acción por Colombia. Esta jornada se ha realizado en los últimos cinco años en los Estados Unidos y Colombia y durante el 2010 se unió a ella el CLAI quien invitó a las Iglesias en América Latina a orar por la paz en Colombia y en la Región. Recibimos información que en Estados Unidos hubo actividades de manera simultánea en ciudades como: Chicago, New York, los Ángeles, Washington DC, Seattle y Greensboro. Las oraciones y acciones de este año giran en torno a la situación de los desplazados en Colombia que tiene el segundo mayor número de personas internamente desplazadas en el mundo, después de Sudán y vive la mayor crisis humanitaria de nuestro hemisferio.
- Poner fin a las fumigaciones aéreas en los campos en Colombia.
No aprobar el acuerdo de libre comercio con Colombia. - Finalizar el apoyo militar a Colombia. Esto significa poner fin a la ayuda militar y revertir la política de establecer una presencia de los Estados Unidos en bases militares colombianas.
- Apoyo una reforma y el fortalecimiento del poder judicial de Colombia.
- Apoyo a la devolución de tierras que fueron robadas a quienes hoy viven en situación de desplazamiento.
- Facilitar a los tribunales colombianos y las familias de las víctimas acceso a los líderes paramilitares desmovilizados que fueron extraditados a los Estados Unidos por cargos de drogas para que cuenten la verdad.
Los retratos de los desplazados y las cartas con estas peticiones también serán entregados al presidente Obama en un acto que se organizara en Washington DC en los próximos días.
En Colombia las iglesias también se unieron a estas jornadas. En Barranquilla en el campus de la Corporación Universitaria Reformada el 19 de abril se reunieron en una celebración litúrgica cerca de 100 personas entre quienes estaban profesores y estudiantes de teología de iglesias como la pentecostal, católica, presbiteriana e independientes. Así como personas de organizaciones sociales y jóvenes del Movimiento Estudiantil Cristiano de Colombia. En la celebración Antonio Ariza un líder desplazado compartió su historia e hizo un llamado para aumentar el apoyo a las personas en situación en desplazamiento que permita que haya justicia y puedan regresar a sus tierras o tener empleo, salud, educación para sus hijos. Quienes participaron en esta celebración firmaron una carta dirigidas a las Iglesias y a las organizaciones de Derechos Humanos de Estados Unidos en la que agradecen por la solidaridad y por el trabajo de incidencia para cambiar las políticas de su gobierno que han contribuidos con el desplazamiento y la guerra en Colombia. En uno de los párrafos de la carta se afirma:
“En este espíritu de unidad, oración y de gratitud a Dios por su apoyo y acompañamiento les animamos a no desmayar ya que necesitamos fortalecer el trabajo de incidencia ante su gobierno y el Congreso para que apoyen a las víctimas en la búsqueda de verdad, justicia y reparación. Así como trabajar de manera conjunta para que en nuestro país podamos alcanzar la paz por medio del dialogo y la negociación política y no como se viene haciendo hasta el momento que se ha centrado en ayuda militar y hoy con el uso de bases colombianas por el ejército de Estados Unidos”.
Nota escrita para el:
Observatorio Iglesia y Sociedad en Colombia.
martes, 13 de abril de 2010
Encuentro Fe y Politica: Teología desde la Esperanza
La Comisión Inter eclesial de Justicia y Paz está realizando entre el 7 al 10 de abril de 2010 en la ciudad de Bogotá el encuentro con el tema fe y política: Teología desde la Esperanza. En este participan más de 120 representantes de 15 comunidades que ellos acompañan en diferentes regiones del país, personas de 15 diferentes expresiones religiosas entre las que hay iglesias cristianas, indígenas y afro descendientes en Colombia, así como delegados y delegadas de organizaciones de Estados Unidos, el Salvador, Ecuador y Bolivia y también investigadores como Francois Houtart.
Los objetivos del encuentro son: a. Posibilitar la visibilización en las comunidades del papel que ha jugado la fe, lo religioso, lo sagrado en sus resistencias por la vida y los territorios; b. Articular procesos comunitarios cuyos miembros se inspiran en su profunda experiencia de fe, mediante un encuentro nacional de resistencia en torno a lo religioso; c. Compartir experiencias de resistencia de las comunidades colombianas y otros países de América Latina que desde su condición de creyentes encuentran la fuerza y el sentido para la afirmación de sus derechos, que potencie la construcción de una alternativa de sociedad y de iglesias; d. Articular experiencias de distintas iglesias, comunidades, personas y organizaciones que respaldan los procesos de exigencias de derechos de comunidades de resistencia en Colombia; e. Establecer relaciones de colaboración entre organizaciones de resistencia, organizaciones de iglesia e instancias de gobiernos progresistas de América Latina.
Los dos primeros días del encuentro se dedicaron a un dialogo entre los y las representantes de las comunidades sobre como la fe les está ayudando en sus procesos de resistencia y de lucha por el territorio. En este dialogo donde los invitados que no somos partes de las comunidades tenemos el papel de escuchar he podido observar que estas comunidades viven un ecumenismo comunitario e inter religioso que les ayuda a mantener su resistencia contra los grupos armados y las multinacionales que los obligan a desplazarse para de esta manera apropiarse de sus tierras y realizar en ellas proyectos agro económicos y de turismos.
Entre los delegados de las comunidades hay personas que son de iglesias como la interamericana, pentecostal, cuadrangular, católica, adventista del séptimo día, menonita, presbiteriana y representantes de comunidades y expresiones religiosas indígenas y afro descendientes. También participan personas que dicen no tener una práctica religiosa y de universidades.
Lo impactante al escuchar a las personas de las comunidades es la forma como han compartido que su fe y esperanza en Dios o en lo que otros llaman lo sagrado les ha ayudado en los momentos más difíciles cuando han pasado por la experiencia de la percusión, la muerte y el desplazamiento. Esta ayuda de la fe no ha sido para la resignación sino de ánimo para regresar a su tierra y tumbar la palma que fue sembrada en ella o para iniciar procesos de resistencia y jurídicos que han impedido que multinacionales se apropien de zonas para desarrollar proyectos mineros y turísticos.
Las personas de las comunidades dejen ver al compartir sus experiencias que en las zonas humanitarias, en las zonas de biodiversidad, en los resguardos indígenas y en los territorios colectivos comparten sus luchas y trabajan unidos inspiradas por la fe en un Dios que está con ellos como un motor para la resistencia y en el trabajo por la recuperación y el cuidado de sus tierras. Según los participantes estas experiencias de fe en algunos momentos no están en sintonía con los pastores y sacerdotes de las diferentes iglesias que les dicen que no deben resistir y luchar por sus tierras pero su fe en Dios es más fuerte que les hace permanecer firmes en sus procesos comunitarios de resistencia.
Los próximos dos días del encuentro se dedicaran al dialogo de los representantes de las comunidades con teólogos, sacerdotes, pastores, religiosas, líderes de iglesias e investigadores socio-religiosos sobre la relación entre fe y política con énfasis en como contribuir con el fortalecimiento de los procesos de resistencia y de lucha por la tierra que están viviendo las comunidades desde sus motivaciones de fe.
Milton Mejía
Observatorio Iglesia y Sociedad en Colombia
Bogotá, 9 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
Las Siete Palabras de Jesús en la Cruz y otras mas de nuestros días
Dios nuestro ¿Por qué nos has abandonados?
Abandonados sin un empleo o con un mal salario
Abandonados sin tener un medico al cual recurrir
Abandonados sin tener un lugar donde vivir
Abandonados sin tener quien nos consuele
Abandonados en esta cruz que nos mata lentamente
“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”
Padre y madre perdónalos, porque no saben que rechazan tu salvación
Perdónalos porque su ambición por poder y dinero los enceguece
Perdónalos porque su egoísmo les hace creer que son los elegidos
Perdónalos porque se creen bueno y solo producen odios y guerras
Perdónalos porque se creen sabios y su fin es la muerte
“Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”
Dios anhelamos hoy estar contigo en el paraíso
Anhelamos tu creación liberada del mal, el cielo nuevo y la tierra nueva
Anhelamos otro mundo, otra sociedad gobernada por ti sin ningún intermediario
Anhelamos la justicia, la paz y vivir como tu pueblo seguros y protegidos por ti
Anhelamos la eucaristía con abundante pan y vino para toda la humanidad
“Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”
Padre y madre en tus manos nos encomendamos como tu pueblo
En tus manos ponemos nuestra esperanza por la vida plena
En tus manos está nuestro trabajo y lucha por la vida digna
En tus manos buscamos protección de quienes nos persiguen
En tus manos encontramos ánimo y solidaridad para seguir adelante
“Mujer ahí tienes a tu hijo, hijo ahí tienes a tu madre”
Mujeres aquí estamos como hijos, padres, amantes, compañeros y amigos
Mujeres, no somos solo hombres, somos ustedes y nosotros
Mujeres, sufrimos juntos y no sabemos cómo ser solidarios
Mujeres, construyamos y vivamos juntos un nuevo modelo de relación
Mujeres, hombres, hijos e hijas venzamos la muerte y la exclusión
“Tengo sed”
Tenemos sed de amor, de comprensión, de ser escuchados
Tenemos sed de amistad, de dialogo, de compartir con otros y otras
Tenemos sed de descanso, de alegría, de fiesta
Tenemos sed de justicia, de paz y vida digna en comunidad
Tenemos sed de ti oh Dios y de vivir en armonía con toda tu creación
“Todo está cumplido”
Dios todo está cumplido en Jesús quien vivió, murió y resucito
Todo está cumplido en tu espíritu que nos anima a ser como Jesús
Todo está cumplido en tu llamado para ser pueblo de Dios
Todo está cumplido en tu palabra que invita a ser parte de una nueva creación
Todo está cumplido en nuestro anhelo y esperanza de justicia, paz y amor.
Viernes Santos de 2010.
Barranquilla, Colombia
martes, 30 de marzo de 2010
Jesús en Jerusalén y Tradición Profetica, Lucas 19:28-40
Pero miremos las palabras que Lucas pone en boca de Jesús en relación a de Jerusalén. En el Cap. 13: 31-34 Jesús afirma: “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas”. Esta ciudad que para los judíos era el centro de la presencia de Dios y el lugar donde se concentraba el poder político y religiosa en el templo mata a los profetas e impide que el pueblo se reúna en torno a Dios así como la gallina reúne a sus pollitos bajo sus alas. A pesar de este concepto de Jerusalén Lucas ubica a Jesús de acuerdo a la tradición profética entrando a Jerusalén en la última etapa de su vida antes de la resurrección.
Según Lucas Jesús entró a Jerusalén en un burrito que nadie antes había montado. Lucas resalta la forma como este burrito estaba reservado para Jesús y toma esta imagen de Zacarías 9:9-10. En este texto el profeta anuncia que el rey que los salvara llegara humilde montado en un burrito. Esto lo pone en contraste y afirma que destruirá los carros y los caballos de guerra de los ejércitos de los reyes de Israel para que haya paz y señorío de Dios de mar a mar y hasta los fines de la tierra.
Al leer el texto del profeta y ver el relato de Lucas nos damos cuenta que además de la imagen del rey entrando en burrito a Jerusalén también se incluye el tema de la paz para el mundo que está presente en Zacarías. Aquí Lucas ubica a la gente y a los discípulos reconociendo a Jesús como rey que trae paz para la gloria de Dios. En los otros evangelios en el relato de la entrada de Jesús a Jerusalén no aparece este tema.
Algunos fariseos que conocen la tradición cuando escuchan a la gente diciendo que Jesús es el rey que viene en nombre de Dios le piden que reprenda a los discípulos. Jesús responde que si ellos callan las piedras hablaran. Los textos siguientes muestran a Jesús llorando por Jerusalén y echando a los mercaderes del templo.
Para Lucas Jesús hace parte de la tradición profética que anuncia un rey que trae buenas nuevas de paz a la humanidad y Jerusalén representa la forma como los judíos se han apropiado de Dios concentrando su presencia en un lugar. De esta manera la entrada de Jesús a Jerusalén nos muestra que el proyecto de Dios de paz no será detenido por el poder que se concentra en esta ciudad y en el templo el cual mata a los profetas e impide que Dios reúna a su pueblo así como la gallina reúne a sus pollitos bajo sus alas.
Hoy nosotros tenemos que afirmar esta tradición profética que encarna Jesús. Esta tradición es el evangelio como buena nueva de paz para toda la humanidad. Como Jesús la iglesia tiene que confrontar y desenmascarar a quienes controlan el mundo con la guerra. Tenemos el desafío de anunciar y trabajar por la paz. Muchas veces pensamos que trabajar por la paz es un trabajo difícil que no podemos hacer todos pero hoy está demostrado que una de las cosas que necesitamos hacer para que haya paz es ayudar para que los seres humanos limpiemos nuestros corazones de odio y deseos de venganza.
Nuestro país es un ejemplo que el odio y los deseos de venganza producen más guerra. Llevamos más de 50 años reproduciendo un ciclo de odios y venganzas y ponemos como paradigma de liderazgo a quienes exaltan y proponen la solución de la violencia con más armas y en los grandes ejércitos. Nosotros como iglesia tenemos que contribuir para cambiar esta idea y enseñar que mientras tengamos odio en nuestros corazones no será posible la paz. Tenemos que aportar rompiendo con esta idea anunciando el evangelio como buena nueva de paz para que seamos liberados de estos sentimientos que mantienen la violencia y la guerra.
De esta forma como iglesia anunciaremos y trabajaremos para sembrar paz en cada ser humano que dé frutos de justica y convivencia sin violencia en toda la humanidad y en especial en Colombia donde todos y todas anhelamos esta paz.
Sermón predicado el Domino de Ramos de 2010.
Iglesia Presbiteriana Aposento Alto, Barranquilla
lunes, 22 de marzo de 2010
DÍAS DE ORACIÓN Y ACCIÓN POR COLOMBIA 2010
Colombia: La más profunda crisis humanitaria de nuestro hemisferio.
Con más de cuatro millones de colombianos desplazados por la guerra y cerca de medio millón buscando refugio en países de la región Colombia vive en estos momentos la segunda peor crisis en desplazamiento interno en el mundo. Por esta razón desde hace 5 años iglesias de Estados Unidos y Colombia realizan los días de Oración y Acción por Colombia. En el 2010 esta jornada de Oración y Acción se realizará los días 16-19 de abril. En los últimos años durante estos días miles de personas en los Estados Unidos, Canadá y Colombia participan en las Jornadas de oración y acción por Colombia para pedir un cambio en las políticas de Estados Unidos hacia este país en guerra. En el 2010 en Colombia la Red Ecuménica, el CLAI, el Observatorio Iglesia y Sociedad y la oficina de Diaconía de la Iglesias Presbiteriana invitan a que iglesias, organizaciones cristianas y de la sociedad civil de Colombia y de Latinoamérica se unan a esta iniciativa de Oración y Acción por la Paz en Colombia.
Los Estados Unidos en la última década con la ayuda militar y las fumigaciones a los sembrados de coca por medio del Plan Colombia han contribuido con el incremento de la guerra y del desplazamiento en este país andino. El desplazamiento interno en Colombia ha traspasado las fronteras y con el anuncio del uso de bases colombianas por el ejército de Estados Unidos han surgido tensiones en la región y el conflicto interno colombiano amenaza con afectar a los países vecinos. Por esta razón creemos que es el momento para que en Colombia, los países y las iglesias en Latinoamérica nos involucremos para pedir un cambio en las políticas de Washington en la región. Es la oportunidad para que oremos a nuestro Dios y solicitemos al presidente Obama que contribuya con una solución no militar al conflicto interno en Colombia que detenga el desplazamiento, ayude a las víctimas de la violencia, y abre caminos para la paz.
Para hacer más visible la crisis humanitaria de los desplazados e incrementar los pedidos de cambio de la política de Estados Unidos hacia Colombia durante marzo universidades, iglesias, comunidades religiosas y organizaciones de la sociedad civil pintaran rostros y escribirán historias de las personas desplazadas en Colombia que luego mostraran en abril en las congregaciones en los servicios de adoración y en los actos públicos de las organizaciones de la sociedad civil. También se enviaran mensajes al presidente Obama pidiendo cambios en las políticas para hacer posible la paz en Colombia.
Las iglesias y las organizaciones civiles pueden participa de la siguiente manera:
1. Organizando una jornada de trabajo para pintar "Rostros de desplazadas colombianos" en marzo. Para esta actividad se proporcionará un paquete de instrucciones con historias de personas y comunidades desplazadas, información sobre el desplazamiento en Colombia y otros materiales producidos por iglesias y organizaciones cristianas sobre el conflicto armado en Colombia.
2. Dedicando un servicio de adoración a Dios y oración por Colombia entre el 16 al 19 de abril. Se proporcionara un paquete de ayudas litúrgicas, de sermones, oraciones, información sobre la crisis humanitaria y otros materiales para promover la solidaridad con los desplazados y la búsqueda de la paz en Colombia.
3. Planear una manifestación pública entre el 16 al 19 de abril para mostrar los rostros de los desplazados y enviar mensajes solicitando se atienda la crisis humanitaria de los desplazados y se contribuya con una política para buscar la paz en Colombia. Los rostros de los desplazados y los mensajes que se elaboren en Estados Unidos, Colombia y otros países de la región se pondrán juntos para enviarlos al presidente Obama.
Nota escrita para el:
Observatorio Iglesia y Sociedad en ColombiaBarranquilla
3 de marzo de 2010.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Seguir a Jesús en la orilla o ir lago adentro. Lucas 5:1-11
Creo que este texto, que está en los cuatro evangelios, tiene mucho que decirnos sobre el llamamiento de los primeros discípulos y en el caso de Lucas creo que hay elementos para que no solo centremos su enseñanza en la necesidad de una evangelización que llene la iglesia como se llenaron la redes de Pedro y sus compañeros de pesca hasta el punto que se reventaban.
Analicemos en texto para descubrir algunas cosas que Lucas nos muestra:
1. Mucha gente se juntaba para escuchar la palabra de Dios. Creo que este es el ideal y lo que desean muchos predicadores e iglesias buscan hoy día. Tener mucha gente escuchando la palabra de Dios en los templos cada domingo o en grandes campaña de evangelización. Esto no es solo un gusto de hoy. Parece que esto era común también en la época de Jesús, que de tiempo en tiempo surgían líderes religiosos que convocaban a multitudes en nombre de Dios para que le siguieran y escucharan sus enseñanzas. La pregunta es ¿si Jesús convoca mucha gente y esta lo busca para escuchar la palabra de Dios porque Jesús tiene que llevarse a Simón lago adentro y hacer un milagro para enseñarles u ordenarles a sus discípulos que sean evangelizadores?
2. Jesús se siente con la gente en la orilla del lago y le enseña. Creo que esta actitud de Jesús de enseñar a mucha gente también nos gusta, sobre todo a los pastores y más si es en un pulpito o en un salón de clase. Hoy el modelo de los grandes predicadores cristianos no es el de Jesús sentado a orillas de un lago con la gente enseñándole, hoy el modelo son las grandes campañas o los templos llenos con predicadores que convierten mucha gente al evangelio. La pregunta aquí de nuevo es ¿Por qué Jesús tuvo que dejar la multitud e invitar a Pedro a navegar llago adentro?
3. Navegar lago adentro. Si analizamos el texto de Lucas notamos que hace énfasis en los lugares donde Jesús está. La gente se junta a la orilla del lago para escuchar la palabra de Dios, dice en el v 1 y el v 2 dice vio dos barcas junto a la orilla del lago. En una de estas barcas sube a seguir enseñando pero antes pide que se aparte un poco de la tierra. Después de esto Lucas hace notar que Jesús pide a Simón que navegue lago adentro para que eche las redes para pescar. Pedro pone una objeción diciendo que han trabajado toda la noche y no habían logrado pescar nada pero como Jesús lo pide entonces obedece. Y sucede el milagro de la pesca milagrosa. Para nosotros hoy es importante el milagro y ubicamos este en el centro del texto pero no miramos lo que Lucas nos dice sobre lo que significa estar en la orilla y estar lago adentro.
Para concluir deseo invitarles a ustedes que viven a la orilla del mar a que piensen ¿qué significa estar en la orilla o estar en las aguas profundas de este? y tratemos de aplicar esto a la enseñanza que Jesús y Lucas querían darle a un pueblo que como ustedes vivían a orillas de un lago.
Creo que Lucas desea mostrar que no es suficiente una multitud que sigue y escucha la palabra de Dios a la orilla del lago. Como vemos en la vida cotidiana en la orilla de los lagos o del mar están los turistas y quienes les teman a la inseguridad que produce las profundidades del agua. Por esta razón el llamado de Jesús no es a multitudes que permanecen en la orilla, ni como pastores debemos pensar que el ideal es una multitud de creyentes que escucha la palabra en la orilla del lago.
Jesús nos llama y nos invita para que hagamos un seguimiento o nos comprometamos con el evangelio de manera profunda. Por esta razón creo que el texto afirma que Jesús nos llama a un compromiso que implica ir lago adentro y de manera permanente. En esta perspectiva el énfasis no está en el milagro que sucede y en que debemos ser pescadores de seres humanos para tener éxito convocando multitudes en la iglesia sino en la exigencia de un seguimiento a Jesús con un profundo compromiso de fe que nos permita dejar la seguridad y la comodidad de permanecer en la orilla.
Sermón predicado en la Iglesia Presbiteriana de CartagenaDomingo, 7 de enero de 2010.